Justo cuando debemos prestar mucha más atención a la CALIDAD, algunos se empeñan desde las direcciones de zona en evaporar los logros conseguidos.
¿Olvidamos que este aspecto nos ha llevado a diferenciarnos dentro del sector?
Ámbito este, el de la Calidad, que en ocasiones abanderan con el mástil afilado de la amenaza ante el incumplimiento de ciertos objetivos: “Que no va a haber excusas”, “que si no se cumplen se les moverá de la oficina” y hasta que “si se reitera en malos informes de Calidad se ocuparán de que acaben los empleados en la calle”.
Uno a uno desde que entramos en IberCaja nos lo hicieron ver, y todos así lo asumimos, que la Calidad nos diferenciaba del resto. Inculcado desde “1º de iberCaja” nos hemos regido por ello, como una pauta básica de distinción, por lo que no pensamos que maltratamos a los clientes, como alguno ha dicho en alguna reunión. Nadie puede tener la mala cabeza de tratar inadecuadamente a los clientes, sin embargo, lo más probable es que el alto incremento de
comisiones que vienen sufriendo sí influya en encuestas más perjudiciales, donde un 8 no vale para aprobar. Cada vez los clientes son más exigentes, las comisiones más elevadas, y por desgracia las puntuaciones no pueden subir de 10 puntos. Aunque tampoco beneficia como dice el título de este comunicado la Bacanal de Seguros que se ha convertido en un elemento esencial para nuestra Cuenta de Resultados pero que se puede convertir por su mal uso en un
detrimento de la Calidad.
Parece que a algunos les parece inteligente condicionar la aprobación de préstamos a la contratación de determinados seguros. Una actitud que puede perjudicar la consecución de un balance más equilibrado que el que actualmente tiene la Entidad.
Ni inteligente ni eficaz será aquel que aplique esta forma de conseguir seguros, tal vez solo útil para perder clientes. Hacer los seguros a costa de imponerlos en las operaciones de Activo solamente nos llevará a la larga a generar desconfianza en los clientes, pues una cosa es asegurar una operación y otra encarecerla absurdamente, cuando en precios no es que destaquemos. Unos, los más necesitados y problemáticos, firmarán porque no les queda más remedio, otros cabe la posibilidad de que los perdamos como clientes, seguramente los
más fiables y con posibilidades de cambiar de Entidad. En unos casos tendremos clientes más asegurados y rentables pero seguramente más insatisfechos y peligrosos. Radicalmente en el otro extremo tendremos a los clientes que pudiendo elegir se irán y ya ni nos darán seguros ni rentabilidad.
Vamos pues a utilizar la cabeza y pongamos por delante la lógica frente a la conveniencia, ya que es un acto de responsabilidad cuidar de nuestros clientes, sin maltratarlos y entonces puede que consigamos de verdad una Banca Seguros y la Calidad, todo en uno.
La calidad poco tiene que ver con la obligatoriedad para los empleados de terminar el día contratando algún seguro. Las necesidades del cliente poco tienen que ver con los correos que se reciben en las oficinas.
Ahora a seguir trabajando y dejemos a los Zonas sus elucubraciones y Juegos de Tronos, es lo que toca. A nosotros seguir luchando.
Desde la sección sindical de UGT en Madrid queremos brindar a todos los compañeros de Ibercaja, especialmente en Madrid, un nuevo lugar de encuentro para que podais comunicarnos (y comunicar a todos) vuestras inquietudes.
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miércoles, 25 de febrero de 2015
lunes, 10 de noviembre de 2014
EL TRAMPANTOJO DE LOS COMPROMISOS
Hemos aceptado como hecho consumado que todos tenemos unos compromisos en nuestro
quehacer, que nos limitan y nos condicionan en el trabajo del día a día.
Este es otro invento maquiavélico de quien incapaz de dirigir con dos dedos de frente y de
realidad, intenta crear a los trabajadores de esta entidad la obligación de colocar a los
clientes unos productos determinados, en cantidad, precio y oportunidad, porque “tienes
unos compromisos”.
¿Qué compromisos? ¿Quién ha adquirido compromisos por mi sin preguntarme? Lo que dice
la normativa sobre la venta compulsiva de seguros, ¿es compatible con los compromisos?
¿o solo lo pone para que el BdE se quede tranquilo?
Si te marcan lo que tienes que vender, a quién se lo tienes que vender, te dicen el precio al
que lo tienes que vender y la cantidad que hay que vender, estarán dirigiendo la empresa,
con mayor o menor acierto, y ya se verá en el resultado.
Pero si todo eso te lo convierten en “compromisos” que tú (sin haber participado en ninguno
de esos pasos) debes cumplir, te están estafando y buscando crearte la duda moral de “que
he adquirido unos compromisos y debo cumplirlos”.
Algún despacho de los vendedores de humo, de esos que tienen su parte (y no poca) de
responsabilidad en la crisis, asesores, consultores, coaching, management solutions, y
demás ralea, debieron crear y vender a buen precio, la idea de que el currito tuviera la
“obligación moral de unos compromisos” y ahí estamos.
Así que cuando alguien os “intimide” con los compromisos, decirle que se deje de historias,
que aquí venimos a trabajar y no a sentirnos culpables de no vender (o colocar) lo que
algunos han decidido, al precio que han decidido, en la cantidad que han decidido y
haciendo tiempo que no pisan una oficina. Ni ganas que tienen.
quehacer, que nos limitan y nos condicionan en el trabajo del día a día.
Este es otro invento maquiavélico de quien incapaz de dirigir con dos dedos de frente y de
realidad, intenta crear a los trabajadores de esta entidad la obligación de colocar a los
clientes unos productos determinados, en cantidad, precio y oportunidad, porque “tienes
unos compromisos”.
¿Qué compromisos? ¿Quién ha adquirido compromisos por mi sin preguntarme? Lo que dice
la normativa sobre la venta compulsiva de seguros, ¿es compatible con los compromisos?
¿o solo lo pone para que el BdE se quede tranquilo?
Si te marcan lo que tienes que vender, a quién se lo tienes que vender, te dicen el precio al
que lo tienes que vender y la cantidad que hay que vender, estarán dirigiendo la empresa,
con mayor o menor acierto, y ya se verá en el resultado.
Pero si todo eso te lo convierten en “compromisos” que tú (sin haber participado en ninguno
de esos pasos) debes cumplir, te están estafando y buscando crearte la duda moral de “que
he adquirido unos compromisos y debo cumplirlos”.
Algún despacho de los vendedores de humo, de esos que tienen su parte (y no poca) de
responsabilidad en la crisis, asesores, consultores, coaching, management solutions, y
demás ralea, debieron crear y vender a buen precio, la idea de que el currito tuviera la
“obligación moral de unos compromisos” y ahí estamos.
Así que cuando alguien os “intimide” con los compromisos, decirle que se deje de historias,
que aquí venimos a trabajar y no a sentirnos culpables de no vender (o colocar) lo que
algunos han decidido, al precio que han decidido, en la cantidad que han decidido y
haciendo tiempo que no pisan una oficina. Ni ganas que tienen.
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